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Mar, 16 abril, 2024

Raiar: huevos orgánicos producidos con tecnología

La producción de huevos orgánicos de esta empresa en Brasil está enfocada a pasar del mercado nicho al mercado mayoritario

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Benjamín Ruiz
Benjamín Ruiz
Benjamín es un especialista en nutrición, alimentos balanceados, producción animal y avicultura con más de 20 años de experiencia en la industria. Posee una licenciatura en Nutrición y Ciencia de los Alimentos de la Universidad Iberoamericana en México, DF, y una maestría en Nutrición y Producción Animal de Cornell University (Ithaca, NY, EE.UU.). Diplonado en Traducción Inglés-Español de la Universidad Iberoamericana y un diplomado en Terminología de El Colegio de México.

La industria de huevos orgánicos en Brasil surge impulsada por el principal motor que es la demanda, explica Luis Barbieri, socio fundador de la empresa brasileña Raiar Orgânicos, en entrevista exclusiva con Cátedra Avícola Latam. El grupo de consumidores en ese nicho ronda entre el 5 y el 7% del mercado brasileño. No obstante, es un sector todavía muy fragmentado, sin escalas, sin tecnología, de donde precisamente surge esa necesidad de desarrollo.

En el mercado brasileño, el 95% del huevo se produce en jaulas. Del resto, un 4,5% es cage-free, free-range y demás variantes, y solo un 0,5% es orgánico. La participación en el mercado del huevo orgánico en Brasil no es muy diferente de lo que era en Estados Unidos 10 años atrás. “Todavía es un sector muy pequeño y en general, hasta nuestra llegada era de empresas locales y familiares, de escala muy baja”, señala Barbieri. Este es un aspecto importante, pues en promedio, el productor orgánico en Brasil tiene 20.000 gallinas, el productor caipira (de huevos free-range) 400.000 y de gallinas en jaulas de al menos, 2 millones. No obstante, la gestión es básicamente la misma.

Marcus Menoita, CEO y socio fundador da Raiar Orgânicos señala que no tienen sesgos y que llegan con una visión de transformar la empresa. Cabe señalar que no cuentan con historial familiar en producción de gallinas y huevos. Vienen de otras vidas profesionales en los agronegocios, como Barbieri que trabajó en la cadena de suministros de granos, particularmente en Dreyfus, a nivel global. Por su parte, Menoita viene de una empresa de infraestructura en el agro, en inversiones en silos y almacenes, además de ser emprendedor. Con este bagaje, saben que pueden hacer una mejor gestión.

La idea detrás del huevo orgánico

En Brasil sucede lo mismo que en gran parte de Latinoamérica – no hay empresas con capital internacional, son todas empresas nacionales de varias generaciones, además de que está muy fragmentado el mercado. Por ejemplo, si juntamos a los cinco mayores productores de Brasil, no se llega al 20% de la producción nacional.

El huevo es muy versátil, pues se puede usar en el desayuno, comida o cena, y en todos los estratos socioeconómicos, lo cual brinda muchas opciones. Esta versatilidad, en un país, como Brasil, que provee de proteína al mundo, es lo que motiva a Barbieri y a Menoita, además de trabajar de manera diferente en la toma de decisiones ejecutivas.

Después de visitar granjas en Europa, Estados Unidos y Brasil, se toparon con la cuestión de cómo producir huevos orgánicos si no se cuentan con medios orgánicos. La producción de granos orgánicos es muy pequeña, pero ha crecido mucho en Brasil. Según informan, cada vez hay más productores interesados en este tipo de producción y dicen haber suficiente de aquí a 2025. Como ejemplo, Brasil ya exporta soya orgánica.

Para ellos, este proyecto de vida se trata de hacer algo diferente. No solo se trata de invertir en huevos, sino de producir huevos orgánicos, sin agrotóxicos, medicamentos o antibióticos. Y así fue como nació la empresa, que hoy en día tiene dos años y medio, y se desarrolla a buena velocidad.

Huevos orgánicos de Raiar producidos con los mismos avances tecnológicos que los convencionales, pero sin agroquímicos ni antibióticos. Foto Cortesía de Raiar.

 

Avance de Raiar

Como ya mencionábamos, el surgimiento de los huevos orgánicos viene empujado por la demanda. “Hasta que llegamos nosotros, el productor de Brasil más grande no tenía ni 200.000 gallinas ponedoras. Nosotros en dos años llegaremos muy cerca de las 300.000 y vamos por los dos millones” señala Barbieri. Esperan un crecimiento de tres dígitos de 2022 a 2024.

“Nuestra visión es la transformación del sistema alimentario, que viene empujada por el consumidor que pide un mejor producto y por el nuevo modelo de agricultura, que cada vez se torna en una realidad”. Este es, uno de los pilares de Raiar.

Hace 10 años quizás este tipo de producción no hubiera sido posible. La tecnología de la producción avícola natural, así como de la industria de aditivos naturales como los fertilizantes organominerales, avanza a una gran velocidad. “Tenemos todas estas cosas en un momento único de la transformación alimentaria”.

En cuanto a la línea genética, utilizan Lohmann Brown. En el primer ciclo de hace tres años alcanzaron índices productivos iguales o superiores a los mejores productores de huevo en jaula del país. “Fue un gran cambio de paradigma, porque los productores que estaban a nuestra llegada tenían una productividad promedio por debajo de los de jaula”.

Un producto con mejor sabor

El nombre de la empresa es Raiar, que en portugués significa amanecer. Es igual que una de las acepciones de “rayar” en español. Para ellos, Raiar trae luz y conocimiento, para que la gente conozca más de la cadena alimentaria.

Saben que el consumidor valora muchos aspectos como la sustentabilidad o el bienestar animal, pero quizás no esté dispuesto a pagar más por el producto, aunque aseguran que sí lo harían por un producto que sepa mejor.

“Nuestros clientes quizás no sean precisamente los que quieren productos orgánicos o los que están preocupados por residuos agrotóxicos o el bienestar animal. Ellos se dan cuenta de que nuestro producto sabe mejor, porque las gallinas se alimentan bien, viven bien y no consumen productos químicos. Así, vemos que la gente sí está dispuesta a pagar más por lo que ha sido nuestro motor de crecimiento”, comentan.

Raiar –cuya granja se encuentra en Avaré, en el interior del estado de São Paulo–tiene un solo producto: huevo orgánico. El CEO de Raiar explica que “tener un solo producto es otra característica de nuestra filosofía”. No creen en el productor que produce todos los tipos de huevos. “Esto no funciona para el consumidor del que hablamos. Por eso, optamos por escoger un camino de solo huevos orgánicos”. Tampoco creen en los huevos enriquecidos con omega-3 o vitamina D, pues “el huevo tiene todo lo que el consumidor necesita”.

Regulaciones de orgánicos en Brasil

Las regulaciones de productos orgánicos en Brasil son muy claras y están auditadas. Según nos explican, existe una ley de orgánicos de más de una década de antigüedad en la que el Ministerio de Agricultura establece todo lo que es considerado orgánico para Brasil. A diferencia de Estados Unidos, que el origen orgánico está regulado en el alimento balanceado, en Brasil tiene dos aspectos: el alimento 100% vegetal más el manejo free-range.

Raiar pasa por auditorías tres o cuatro veces al año para verificar el cumplimiento con lo establecido. “El sello de orgánico brasileño es muy confiable y el consumidor tiene ese percepción”, añade Barbieri.

La producción tradicional actual al límite

Hoy en día pareciera que el consumidor y la producción tienen dinámicas diferentes. Para Barbieri, el modelo de la Revolución Verde llegó a su límite y está convencido de que es la tecnología la que en realidad va a transformar los métodos de producción. “La Revolución Verde cumplió una función, pero de aquí en adelante no necesariamente será capaz de hacerlo para un futuro sustentable y saludable”. Una transición nada fácil.

Marcus y Luis opinan que la lógica de la agricultura ya es otra. “No se trata de regresar al pasado, de producir como producían nuestros abuelos, sino de traer tecnología para transformar la producción de granos, de sustituir herbicidas por productos biológicos, bacterias que ayuden a combatir determinados insectos. Es cambiar el patrón tecnológico con inteligencia y tecnología”.

En la producción de Raiar Orgânicos se utiliza la tecnología a disposición para la producción de huevo. Foto Cortesía de Raiar.

 

Mirada puesta en el futuro

De aquí a cinco años Barbieri y Menoita esperan crecer diez veces más, a dos millones de gallinas ponedoras y tal vez pensar en otras proteínas. No obstante, no creen en las alternativas de proteínas ultraprocesadas, sino en los alimentos de verdad: animales o vegetales.

Reconocen que el camino no será fácil. Es más difícil que el huevo común y corriente. “Nuestro desafío es transformar nuestro huevo en lo cotidiano y para eso trabajamos”. Esto implica pensar en el huevo orgánico dentro del campo de la tecnología.

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