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26 noviembre, 2021
Vie, 26 noviembre, 2021

El estimbiótico para mejorar la salud intestinal en aves

La fibra ya no es más el nutriente olvidado, sino un aliado en la salud intestinal y en el desempeño de las aves mediante un enfoque integral

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Benjamín Ruiz
Benjamín es un especialista en nutrición, alimentos balanceados, producción animal y avicultura con más de 20 años de experiencia en la industria. Posee una licenciatura en Nutrición y Ciencia de los Alimentos de la Universidad Iberoamericana en México, DF, y una maestría en Nutrición y Producción Animal de Cornell University (Ithaca, NY, EE.UU.). Diplonado en Traducción Inglés-Español de la Universidad Iberoamericana y un diplomado en Terminología de El Colegio de México.

El conocimiento de la fibra en la nutrición avícola ha avanzado mucho en los últimos años. La fibra siempre fue uno de los componentes olvidados, que tenía un efecto diluyente, antinutricional, que afectaba de manera negativa la salud intestinal y finalmente el desempeño de las aves.

Tiago dos Santos, director técnico y de marketing global de AB Vista explica cómo esta imagen ha cambiado, en cuyo proceso AB Vista ha sido partícipe de ello.

Han sido muchas las razones del cambio. Una de ellas es la reducción o restricción de los antimicrobianos como promotores de crecimiento, «pues al no haber control del crecimiento bacteriano, pasa a ser más importante la modulación de dicho crecimiento, donde la fuente de energía para fermentación en la parte posterior del tracto intestinal gana importancia», comenta dos Santos.

Pero además, un mejor conocimiento de la fibra es también muy importante. Es decir, saber qué fibra tenemos, su concentración, así como sus características. En consecuencia, entendemos mejor cómo afecta el crecimiento o la modulación bacteriana en la parte posterior del tracto, la capacidad de fermentación y en consecuencia, la salud y desempeño de las aves.

Definición de la fibra

 Empecemos por saber qué es la fibra. Hay dos maneras de definirla. Tiago dos Santos explica que una puede ser «cualquier carbohidrato que no se pueda digerir en la parte superior del tracto y que se fermenten en la parte posterior». Aunque es una buena definición, es muy difícil medirla en alimentos o ingredientes. Con las determinaciones de fibra cruda, fibra neutrodetergente (FND) y fibra ácidodetergente (FAD) se trata de imitar este proceso natural, pero el problema es que se mide todo lo que sobra como fibra, una clasificación muy general.

La otra forma es una clasificación química, donde se miden los polisacáridos no almidonosos y la lignina como parte de la fibra, lo que permite una mejor clasificación y determinación de grados de solubilidad. Es un abordaje más general y se tiene una mejor idea del efecto antinutricional y de la fermentación fibrolítica que trae efectos benéficos, como la producción de ácidos grasos volátiles (AGV) o una mejor salud intestinal.

Concepto de estimbiótico

Todos sabemos qué es un prebiótico y un probiótico, que son formas de aumentar la fermentación de la fibra, ya sea proporcionando al ave una fuente de baja viscosidad, pero altamente fermentable o proporcionando bacterias que pueden fermentar esta fibra, respectivamente.

El estimbiótico es un concepto que trabaja cuando hay suficiente fibra en la parte posterior del tracto gastrointestinal para el crecimiento y estabilización del microbioma que estimula a las bacterias también ya presentes. No se trata de suministrar fibra ni bacterias, sino de una mejor utilización del sustrato y bacterias ya existentes para fermentar la fibra proveniente del alimento.

El papel de las enzimas y los xilooligosacáridos

Las enzimas actúan sobre el alimento para hidrolizarlo. En el caso particular de la xilanasa que actúa sobre la fibra del alimento, produce oligosacáridos de tamaño más pequeño conocidos como xilooligosacáridos.

Los xilooligosacáridos son importantes porque son poco digestibles en la parte superior del tracto, se concentran en la parte posterior de este y estimulan a las bacterias para que perciban que hay fibra en el ambiente y produzcan enzimas que aumenten la fermentación. Sin embargo, su capacidad no se ve restringida por el tiempo de acción de la enzima, así como el tipo de sustrato que puede variar en materias primas como maíz, soya o trigo.

La señalización de los oligosacáridos

La señalización es la concentración de oligosacáridos, en la parte posterior del tracto, que hace que las bacterias presentes perciban su presencia y estimulen la producción de enzimas para fermentar fibra. De esta forma, aumenta la fermentación de la fibra además de los xilooligosacáridos. Estos sirven no solo como fuente de energía, sino que aumentan la misma fermentación de la fibra ya presente en el tracto.

Reducción de bacterias patógenas

Las bacterias patógenas no tienen cabida en un intestino sano. Esto se debe a que tienen normalmente una desventaja competitiva por su menor capacidad de fermentar estos sustratos de fibra (el porqué del efecto prebiótico), aunque sí puede haber fermentación si hay almidón.

Las bacterias patógenas funcionan con niveles de pH más alto, cuando hay mayor fermentación de proteína y menor fermentación de fibra. De esta forma, al aumentar la fermentación de la fibra, baja el pH del ambiente (también por la producción de AGV), lo que brinda una ventaja a las bacterias benéficas. Por lo consiguiente, se reduce el desafío de brotes de enfermedades.

¿Es igual en pollos de engorde y gallinas ponedoras?

El concepto funciona igual, aunque los pollos y las gallinas tienen microbiomas distintos. Esto se debe a que las edades son distintas, así como el sustrato y las fuentes de ingredientes. Incluso, señala dos Santos, «hay diferencias por ejemplo en la iniciación o finalización de un pollo de engorde. De ahí la importancia de la medición y de conocer las características de la fibra».

Calculadora de fibra dietética

Muchos avicultores cuentan con la posibilidad de analizar la fibra para saber su contenido y características mediante NIR. La información obtenida a partir de esto se usa en formulación y para decidir la utilización de productos que mejoren la salud intestinal.

AB Vista ofrece un servicio a aquellos productores que no cuentan con esta capacidad: la calculadora de fibra, que trabaja con valores promedio a partir de investigaciones hechas con ingredientes en el mercado. Así, el cliente puede incluir en la calculadora la composición del alimento y tener idea de la fibra que hay y usar esta información como punto de partida para la toma de decisiones.

 

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