En el marco de la Exposición Internacional de Producción y Procesamiento (IPPE, por sus siglas en inglés), que tuvo lugar entre el 24 y el 26 de enero en la ciudad de Atlanta, Estados Unidos, conversamos con Marco Solleveld, Director Regional de Ventas de Marel, la compañía que globalmente lidera la transformación de la forma en que se procesan los alimentos.
El ejecutivo de Marel destacó el entusiasmo de los asistentes a esta nueva edición de la IPPE, luego de la pausa obligada en la muestra, producto de la aparición del COVID. Asimismo, Solleveld hizo hincapié en que la industria avícola continúa con mucha pujanza, característica que identifica al sector desde sus comienzos.
En cuanto los proyectos de Marel para 2022, el Director Regional de Ventas de la compañía anunció que este año Marel tiene previsto realizar algunos lanzamientos que tendrán lugar en la próxima feria de Utrecht en Holanda, y “los mismos estarán focalizados en la automatización y la evolución del procesamiento de alimentos hacia un «dark room» (cuarto oscuro), donde las máquinas realicen todo el proceso en forma automatizada y solamente haya que prender la luz para realizar las tareas de mantenimiento”.
En ese sentido, Solleveld aclaró que “la automatización no quita empleo, sino que transforma empleo, contribuyendo –incluso– a bajar los niveles de desocupación”.
Respecto de las perspectivas existentes relacionadas con la producción de proteína animal, Solleveld considera que si bien actualmente existen proteínas alternativas, carnes cultivas y una serie de elementos que están en pleno desarrollo, las mismas van a formar parte de la alimentación pero no van a reemplazar a la proteína de origen animal. Al margen de esta consideración, el ejecutivo asegura que estas nuevas tendencias no se pueden desconocer y, en ese sentido, Marel está preparado para este futuro en la alimentación.
Por ultimo, Solleveld señaló que en los últimos Marel avanzó en el mantenimiento de las máquinas fabricadas por la compañía, evolucionando a partir de un matenimiento “correctivo” a un mantenimiento “predictivo” –o programado–, hasta llegar en la actualidad a un mantenimiento “condicional”, mediante el cual se tiene una noción real del estado de cada componente para realizar el cambio “just in time”, tranformando esta operación en un proceso más eficiente y más seguro.




