En un contexto global donde los estándares de producción se vuelven cada vez más exigentes, la firma mexicana MBRF (Meat Business Research & Food) ha marcado un hito en la industria alimentaria regional al alcanzar el 100 % de uso de huevo de libre pastoreo en sus productos procesados. La decisión responde no solo a criterios éticos vinculados al bienestar animal, sino también a una demanda de mercado cada vez más clara: consumidores que valoran la transparencia, la sostenibilidad y la responsabilidad en toda la cadena alimentaria.
Con sede en Zapopan, Jalisco, MBRF se especializa en el desarrollo y comercialización de productos cárnicos listos para el consumo, con foco en cadenas de valor como hamburguesas, embutidos y platillos preparados. A partir de este año, toda su línea que incluye huevo como ingrediente —en especial alimentos procesados tipo sándwiches y ensaladas— pasará a utilizar únicamente huevos provenientes de sistemas de producción libres de jaula y con acceso al pastoreo.
Este cambio se enmarca dentro de un compromiso más amplio por parte de la empresa hacia prácticas productivas más responsables. “Nos alineamos con estándares internacionales de bienestar animal, pero también con las expectativas de nuestros clientes institucionales y consumidores finales, que buscan productos más naturales y éticos”, declararon desde la compañía.
A nivel global, grandes cadenas alimentarias ya han iniciado procesos similares: desde restaurantes de comida rápida hasta supermercados, muchas marcas están trazando plazos concretos para dejar atrás los sistemas de jaulas en batería. Lo distintivo del caso MBRF es que la transición ya es total, convirtiéndose en una de las pioneras en Latinoamérica en implementar este estándar de forma completa.
Organizaciones que promueven el bienestar animal, como The Humane League, han celebrado esta decisión, considerándola un modelo para otras firmas de la región. Además, destacan que esta transformación tiene un impacto directo en la vida de miles de gallinas ponedoras, que ahora podrán vivir en condiciones más dignas y naturales.
La iniciativa de MBRF resalta una tendencia que crece en la región: la reconversión de los sistemas de producción en línea con criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), en un mercado que valora cada vez más lo que ocurre “del campo al plato”. Una señal clara para el resto del sector alimentario latinoamericano: el futuro no solo exige eficiencia, sino también compromiso.




