La carne de pollo sigue consolidándose como la proteína más consumida en América Latina. De acuerdo con un análisis de IndexBox, el mercado regional de cortes de pollo fresco superará los 7,1 millones de toneladas en los próximos años, con una proyección de crecimiento firme hacia 2035. La región, que ya ocupa un rol central en la producción mundial de pollo, muestra señales claras de expansión sostenida tanto en oferta como en demanda.
Los motores de este crecimiento están vinculados al aumento estructural del consumo interno, que se mantiene en ascenso en países como Brasil, México, Colombia, Argentina y Perú. La accesibilidad del pollo frente a otras proteínas, sumado a su versatilidad, lo convierten en un componente esencial de la dieta latinoamericana. Según el informe, esta tendencia continuará siendo uno de los factores clave para la consolidación del mercado.
Desde la producción, el estudio destaca la posición dominante de Brasil, uno de los mayores productores y exportadores del mundo, cuyo volumen y eficiencia industrial influyen de forma determinante en la dinámica regional. También señala el papel creciente de México, cuya industria avícola se ha modernizado aceleradamente para acompañar una demanda que no deja de expandirse.
El análisis de IndexBox resalta además que la región cuenta con infraestructura frigorífica en expansión, mejoras tecnológicas en genética aviar, bioseguridad más rigurosa y cadenas de valor cada vez más profesionalizadas. Estos elementos son cruciales para garantizar la calidad del producto final, sostener la oferta y responder a mercados tanto internos como externos.
En términos competitivos, el informe subraya que la evolución del mercado latinoamericano mantiene una correlación directa con el comportamiento del precio de los insumos, especialmente el maíz y la soya. Sin embargo, la consolidación productiva y el tamaño creciente de los mercados locales permiten amortiguar variaciones y sostener niveles de consumo estables.
El estudio concluye que, con una estructura cada vez más robusta y una demanda en expansión, América Latina y el Caribe se afianzan como un polo estratégico del mercado global del pollo fresco, con un horizonte que anticipa más crecimiento, inversión y oportunidades para toda la cadena avícola.




