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26 noviembre, 2021
Vie, 26 noviembre, 2021

Buenas prácticas para producir pollitos de excelencia

El Gerente Senior y Experto en Incubación de Cobb-Vantress, Guilherme Seelent, resaltó los cuidados con la temperatura entre los más importantes, y destacó su impacto a lo largo de toda la vida productiva del ave.

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Durante la segunda jornada de AVEM 2021, el médico veterinario Guilherme Seelent señaló que el control de temperatura de los pollitos al nacer es uno de los cuidados más importantes poseclosión y sus efectos tienen impacto a lo largo de toda la vida productiva del animal. En esta etapa el embrión emite mucho calor y, por lo tanto, el ambiente de la nacedora en la planta de incubación debe ser capaz de mantener la temperatura adecuada del pollito. “La sugerencia es que sea entre 39,5°C y 40,6°C, desde del momento de la eclosión hasta los primeros días en la granja”, destacó Seelent.

El especialista alertó que los extremos de temperaturas (altas o bajas) provocan estrés en las aves, comprometiendo el desarrollo del lote. “La variación de temperatura estresa el pollito porque él no es capaz de controlarla”, explicó. El sistema de termorregulación de las aves madura y se hace funcional a partir del 21º día de vida. “En la fase inicial de la vida de las aves, debemos ayudar a controlar su temperatura, proveyendo el ambiente más adecuado posible para que el pollito no tenga desafíos en su desarrollo”, explicó Seelent.

Otro punto de atención para los avicultores es el proceso de precalentamiento en la granja. Es importante que el ambiente esté entre 33°C y 34°C, y la cama, sobre todo, también esté en esta temperatura de 33°C, que es una temperatura confortable para el pollito. “El ave debe mantener la temperatura en 40,6°C desde el momento del nacimiento, al llegar de la planta de incubación, en el transporte y en los primeros días en la granja. Por eso, los profesionales deben estar atentos a la temperatura del ambiente para que los pollitos puedan tener un excelente desarrollo”, sostuvo el Gerente Senior y Experto en Incubación de Cobb-Vantress.

Seelent destacó además, la importancia de que el pollito sea recibido en un ambiente con temperatura adecuada al nacimiento. “La temperatura, además de toda la bioseguridad, es muy importante en el desarrollo del animal”, señaló el experto, recordando que los primeros siete días de vida del ave están directamente relacionados al desarrollo corporal, metabólico y fisiológico de los animales, sufriendo impacto a lo largo de toda la vida productiva. “Este período inicial es considerado el más crítico, ya que el manejo pre alojamiento tiene que ser perfecto.”

En la primera semana el pollito tiene que ganar cuatro o cinco veces el peso que tiene al llegar. “Es importante para garantizar la uniformidad del lote. Pero, para que todo esto acontezca y se desarrolle, el huevo necesita estar en un ambiente donde el pollito permanezca en confort térmico cuando nazca”, finalizó Seelent.

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