AB Vista es una empresa que además de ser expertos en enzimas para alimentos balanceados y en productos para mejorar la salud intestinal, cuenta con el programa Feed Intelligence Program. De esta manera, la oferta de productos se une con la experiencia nutricional del equipo en las diferentes regiones, así como los servicios de NIR, de evaluaciones de emisiones de carbono y otros.
Virginie Blanvillain Rivera, gerente global de Servicios explica que con referencia al NIR, AB Vista cuenta con una década de experiencia cuyo equipamiento le permite predecir −mediante el infrarrojo cercano− la composición de los alimentos e ingredientes, incluso forrajes. La empresa cuenta ya con más de 4 millones de datos que les permite desarrollar predicciones del perfil nutricional de alimentos de todas las especies, así como de granos o subproductos de diferentes industrias.
“Esta cantidad de datos da mucha confianza, pues garantiza la robustez de las predicciones del cliente”, dice la Dra. Rivera, sobre todo si se tiene en cuenta que los ingredientes proceden de diversos orígenes. Para ello es muy importante recolectar muestras representativas y datos de varias zonas geográficas. Esta confianza va aunada a la flexibilidad de las proyecciones.
Otro tema importante del que habló la Dra. Rivera fue el control de emisiones de gases de efecto invernadero. Virginie Rivera dice que es un “servicio reciente, pues es un tema que produce mucho interés y curiosidad, pero también ansiedad por saber qué va a pasar con las emisiones de carbono como productor”.
Pero un reporte de este tipo cuenta con aspectos muy positivos. Al hablar de sostenibilidad considerando el impacto del carbono mediante la emisión de metano y CO2, lo que hace AB Vista es “calcular la huella de carbono a nivel de la granja, cuando la mayor parte de las industrias lo estiman a nivel corporativo”.
Para esto, AB Vista identifica el consumo y origen de los ingredientes junto el desempeño de los animales y el manejo del estiércol, y de esta forma hace predicciones. El productor puede entonces hacer una evaluación y ver dónde se ubica, además de compararse dentro del mismo país o con otros países.
“Lo más interesante”, señala Rivera, “es que uno reduce las emisiones siendo más productivo, lo que permite hacer entender al productor que al mejorar la productividad se reduce la huella de carbono”. Estas mejoras no impiden el desempeño económico.
Así, concluye la gerente global de Servicios, servimos a nuestros clientes con el manejo de muchos datos y les ayudamos a interpretarlos para una mejor toma de decisiones y para alcanzar los objetivos. Además, con el NIR ya sea portátil o de laboratorio, pueden acceder a servicios de predicción con detalle del perfil de nutrientes. Las determinaciones en laboratorio incluyen el análisis de fitato, lo cual se relaciona de forma práctica con el uso de fitasa. Cuentan con ingenieros que evalúan las líneas de producción para ver dónde se puede mejorar la aplicación de enzimas.




