El Ministerio de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar (MDA) de Brasil presentó un conjunto de acciones prioritarias orientadas a la recuperación del área rural de la cuenca del Río Doce, región que continúa enfrentando impactos productivos, sociales y ambientales desde los desastres ocurridos en años anteriores. El objetivo central es ofrecer soluciones eficientes y permanentes que permitan restablecer las condiciones de vida y trabajo de miles de familias agricultoras.
El nuevo acuerdo reconoce que la reconstrucción de la actividad rural es un componente esencial para restablecer la economía local. Por eso, el gobierno anunció que la atención al campo será prioritaria, con énfasis en programas de asistencia técnica, incentivo a la producción familiar, acceso al crédito y fortalecimiento de cadenas productivas regionales que fueron severamente afectadas.
Entre las acciones previstas se incluyen programas de Asistencia Técnica y Extensión Rural (ATER) para acompañar directamente a agricultores y comunidades tradicionales. Esta asistencia permitirá reorganizar las unidades productivas, mejorar prácticas agrícolas, recuperar suelos degradados y reactivar actividades que se vieron interrumpidas por daños ambientales y pérdidas económicas.
Otro componente clave del plan es la inversión en infraestructura rural, con mejoras en caminos, almacenamiento, abastecimiento de agua y acceso a servicios esenciales. Estas obras buscan no solo facilitar la recuperación productiva, sino también garantizar condiciones dignas y estables para quienes viven en áreas rurales de la cuenca.
El acuerdo también incorpora iniciativas de inclusión socioeconómica orientadas a mujeres, jóvenes y pueblos originarios, con el fin de fortalecer el tejido social y promover oportunidades equitativas dentro del proceso de reconstrucción. El enfoque interministerial garantiza que áreas como vivienda, medio ambiente, agricultura, desarrollo social y salud actúen de manera coordinada.
Con este anuncio, el gobierno federal reafirma su compromiso de transformar el desastre en una oportunidad para impulsar una nueva etapa de desarrollo rural, basada en sostenibilidad, resiliencia y diversificación productiva. La reconstrucción del campo en la cuenca del Río Doce se presenta como un paso fundamental para la recuperación integral de una de las regiones más afectadas del país.



