La avicultura y la porcicultura de Brasil registrarán resultados positivos en producción, exportaciones y consumo de productos, según las proyecciones de la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA). Los datos se presentaron en la conferencia de prensa celebrada ayer, 20 de agosto de 2025, en São Paulo, Brasil, en sintonía con lo presentado el año pasado.
En un semestre marcado por la superación del mayor desafío del sector impuesto a las proteínas: la identificación de una situación sanitaria puntual de una enfermedad de nivel mundial –la influenza aviar de alta patogenicidad– las proyecciones indican la perspectiva de la reanudación de normalidad, según el presidente de ABPA, Ricardo Santin.
“Tenemos expectativas positivas para el cierre de este año, incluso frente al gran desafío experimentado por el sector avícola. El mercado mundial sigue demandando muchas proteínas. Lo mismo se ve en nuestro mercado interno, con proyecciones de alto consumo en las tres proteínas”, evalúa Santin.
A continuación se detallan las estimaciones.
Huevo: aumento de producción y consumo
Según las proyecciones de ABPA, la producción brasileña de huevos alcanzará hasta 62 mil millones de unidades en 2025, un 7,5 por ciento más que el total registrado en 2024, que fue de 57,683 millones de unidades. Para 2026, se prevé una nueva expansión, con hasta 65 mil millones de unidades producidas, lo que representa un aumento del 4,8% respecto al año anterior.
Las exportaciones del sector deberán llegar a 40.000 toneladas en 2025, lo que representa un crecimiento del 116,6 por ciento con respecto a las 18.469 toneladas embarcadas en 2024. Para 2026, las expectativas son de nuevos avances, con hasta 45.000 toneladas exportadas, un 12,5% más que el volumen previsto para este año.
Se espera que el consumo per cápita pase de 269 unidades por habitante en 2024 a 288 unidades en 2025 (+7,1%) y 306 unidades en 2026 (+6,3% más que el año anterior).
“El fuerte consumo situará a Brasil a fines de 2025, por primera vez entre los 10 mayores consumidores per cápita de huevo del planeta. La proyección de una fuerte expansión del consumo seguirá en 2026, ampliando la presencia de la proteína como base de la seguridad alimentaria del país. En el escenario internacional, las empresas evalúan los efectos de los aranceles de EE. UU. sobre las exportaciones, sin embargo, con la expectativa de reabrir mercados altamente demandantes de la proteína brasileña, como es el caso de Chile, se mantiene la expectativa de récord de exportaciones este año”, estima el presidente de ABPA, Ricardo Santin.
Carne de pollo: producción y consumo al alza, exportaciones estables
La producción brasileña de carne de pollo será de 15,4 millones de toneladas en 2025, número 3% superior al total de 14.972 millones de toneladas producidas en 2024. Para 2026 se prevé un crecimiento de hasta 15,700 millones de toneladas, un 2% más.
Las exportaciones se mantendrán en niveles estables, con una pequeña caída de hasta el 2%, proyectando hasta 5,2 millones de toneladas exportadas en 2025 (frente a 5,295 millones en 2024) y hasta 5,5 millones en 2026, un crecimiento de 5,8% respecto al año anterior.
En el mercado interior, la disponibilidad de carne de pollo podría alcanzar los 10,2 millones de toneladas en 2025, frente a los 9,678 millones de toneladas de 2024, un crecimiento del 5,4%. La expectativa es de estabilidad en el volumen en 2026.
Con ello, el consumo per cápita de esta proteína pasará de 45,5 kg por habitante en 2024 a 47,8 kg en 2025 (+5,1 %), manteniéndose en ese mismo nivel en 2026.
“El año estuvo marcado por haber superado la mayor crisis de la historia de la avicultura, con la identificación de influenza aviar altamente patógena en una granja comercial. La situación fue puntual y ya se superó, y la mayoría de los mercados suspendidos temporalmente ya han restablecido las exportaciones. La labor de negociación sigue y, con ello, esperamos mantener el desempeño positivo de las exportaciones cerca del alcanzado en 2024. Por otra parte, la producción sigue fortalecida gracias a un mercado interior demandante, con un consumo per cápita que retoma las fases históricas de alrededor de los 47 kilos”, expone Santin.
Carne de cerdo: tasas sin precedentes
Para la carne de cerdo, la producción brasileña alcanzará las 5.450 de toneladas en 2025, un incremento del 2,7% con relación a las 5,305 millones de toneladas producidas en 2024.
Las exportaciones llegarán a las 1,45 millones de toneladas en 2025, frente a las 1,353 millones de toneladas que se embarcaron en 2024, es decir, un aumento del 7,2%.
La disponibilidad interna de esta proteína se espera que alcance aproximadamente 4 millones de toneladas en 2025, frente a los 3,952 millones de toneladas del año anterior, lo que representa un aumento del 1,2%.
El consumo per cápita pasará de 18,6 kg por habitante en 2024 a 19 kg en 2025, un crecimiento del 2,2%.
“La porcicultura de Brasil registrará nuevos niveles de producción, consumo y exportaciones en 2025, todos en sin precedentes. En este escenario, la reconfiguración del mercado para las exportaciones de Brasil, con el liderazgo de Filipinas y el ascenso de México, Singapur y los países suramericanos, reforzarán la posición brasileña en el ranking mundial”, termina Santin.
