Ante la mediática queja de un comercializador que vio frustrada su intención de exportar un cargamento de 25 mil pollitos de un día hacia Venezuela a través del paso fronterizo de Cúcuta, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) reiteró la normativa existente para llevar a feliz término estas transacciones.
Básicamente, la empresa exportadora habría fallado en el cumplimiento efectivo de cuatro condiciones principales, relacionadas con la sanidad, el bienestar animal y la gestión documental. El primero es que el establecimiento de origen o productor de las aves debe estar registrado ante el ICA y aprobado para la exportación, para lo cual debe superar una inspección anual.
En segundo término, previo a la salida de las aves, se debe tener aprobado el Certificado Zoosanitario de Exportación (CZE) y se debe diligenciar el PreCIS (Certificado de Inspección Sanitaria) para que se conozca la fecha y hora de la exportación, y así poder emitir el CIS final en la frontera.
Adicionalmente, los vehículos o medios de transporte utilizados para movilizar a los animales deben estar acordes con la especie en términos de ventilación, circulación del aire, espacio, etc.
De igual manera, el cargamento debe contar con precintos oficiales del ICA, los cuales no pueden ser retirados sin autorización y tienen el objetivo de preservar la sanidad de los animales y el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad. Estos son retirados únicamente en el paso de frontera por un funcionario del ICA.
Cuando los animales se encuentren en el paso de frontera, un médico veterinario del Instituto comprueba la condición sanitaria de los mismos y el adecuado uso de los mencionados precintos. Si alguno de estos requisitos falla, se niega el paso al vecino país, pues conlleva un riesgo sanitario que podría afectar el estatus colombiano en la materia.
El fallido intento exportador se dio por parte de una empresa de agroinsumos y ferretería, sin experiencia previa en este tipo de negociaciones internacionales y sus exigencias sanitarias, que vio una buena oportunidad de negocios en la creciente demanda de este insumo avícola desde Venezuela.
Desde el fronterizo departamento colombiano de Norte de Santander (cuya capital es la ciudad de Cúcuta) se exportan semanalmente decenas de miles de pollos y pollitas de un día para la producción de huevo y carne de pollo en Venezuela. Las 145 granjas de pollos de engorde y 70 de ponedoras nortesantandereanas no pueden exportar alimentos de origen avícola por falta de admisibilidad sanitaria entre las naciones andinas.
